Existen historias que ya vienen resueltas.
Hay metáforas que, de tan evidentes, su descubrimiento genera vergüenza antes que orgullo.
Vaya un ejemplo:
En la antigua Roma, una Sacerdotisa consagrada a la diosa Vesta, recibía el nombre de Vestal. Su ocupación fundamental era guardar el fuego sagrado. La vestal que hubiera estado de guardia cuando el fuego se apagaba, era azotada. Las vestales tenían el privilegio de absolver a un condenado a muerte que encontraran cuando éste era conducido al cadalso, siempre y cuando se demostrase que el encuentro había sido casual.
Hasta aquí llega la historia original. La metáfora es ya demasiado evidente hasta para el más obtuso:
Todos nosotros estamos, de una u otra manera, condenados. Condenados a la muerte, condenados a la desdicha, condenados al fracaso, condenados a la soledad. La mujer amada y, de alguna manera, todas las mujeres son Vestales. Un sólo gesto de Ella podrá salvarnos, de la única manera que podemos vencer a la muerte, a través del amor.
La Metáfora, a pesar de ser demasiado evidente, conserva cierta belleza que no logro descifrar.
lunes, 21 de abril de 2008
domingo, 6 de abril de 2008
Imposible
Al iniciar un proyecto, surge la pregunta inevitable: puede hacerse? es posible?. Esto se debe, claro, a que no tiene sentido emprender un proyecto que de antemano se sabe que es imposible, por razones inherentes al mismo, ajenas al método de trabajo.
Sin embargo, debe tenerse especial cuidado antes de calificar un proyecto como "no realizable". Muchas veces todos los indicios señalan que no puede hacerse, pero puede ser que falte un detalle, un punto de vista distinto, que lo cambie todo. Vaya un ejemplo:
Desde que el hombre empezó el estudio de las móleculas y los materiales, existió el deseo de analizar las estrellas, en especial el sol. Pero cómo averiguar la composición del sol si no podemos ir hasta allá, si ni siquiera podemos traer una muestra del mismo para analizarla.
Si estos motivos no parecen suficientes para declarar imposible el proyecto, aquí va el mayor: aunque pudieramos conseguir una forma de transportarnos hasta el sol (más de 100 millones de km), no existe forma de que objeto alguno se acerque lo suficiente para tomar una muestra sin evaporarse instantaneamente por la temperatura existente.
Es claro que los motivos son más que suficientes para considerar que es imposible saber la composición química del sol o de cualquier otra estrella.
Sin embargo, en el siglo XVIII se desarrolló latécnica de la espectroscopia, que estudia los niveles de energía emitidos en determinadas frecuencia del espectro visible. Gracias a este método se puede analizar la composición química de un objeto, descomponiendo la luz emitida por éste cuando se encuentra en estado de incadescencia.
Utilizando el mismo método, pudo descubrirse la composición química del sol, analizando la luz que llega a la tierra emitida por el sol, sin necesidad de transportarse hasta allá o evaporarse instantáneamente.
En vista del ejemplo anterior, propongo pensarlo dos veces antes de catalogar un proyecto como imposible.
Sin embargo, debe tenerse especial cuidado antes de calificar un proyecto como "no realizable". Muchas veces todos los indicios señalan que no puede hacerse, pero puede ser que falte un detalle, un punto de vista distinto, que lo cambie todo. Vaya un ejemplo:
Desde que el hombre empezó el estudio de las móleculas y los materiales, existió el deseo de analizar las estrellas, en especial el sol. Pero cómo averiguar la composición del sol si no podemos ir hasta allá, si ni siquiera podemos traer una muestra del mismo para analizarla.
Si estos motivos no parecen suficientes para declarar imposible el proyecto, aquí va el mayor: aunque pudieramos conseguir una forma de transportarnos hasta el sol (más de 100 millones de km), no existe forma de que objeto alguno se acerque lo suficiente para tomar una muestra sin evaporarse instantaneamente por la temperatura existente.
Es claro que los motivos son más que suficientes para considerar que es imposible saber la composición química del sol o de cualquier otra estrella.
Sin embargo, en el siglo XVIII se desarrolló latécnica de la espectroscopia, que estudia los niveles de energía emitidos en determinadas frecuencia del espectro visible. Gracias a este método se puede analizar la composición química de un objeto, descomponiendo la luz emitida por éste cuando se encuentra en estado de incadescencia.
Utilizando el mismo método, pudo descubrirse la composición química del sol, analizando la luz que llega a la tierra emitida por el sol, sin necesidad de transportarse hasta allá o evaporarse instantáneamente.
En vista del ejemplo anterior, propongo pensarlo dos veces antes de catalogar un proyecto como imposible.
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