Desde cuando nos volvimos esclavos del tiempo? Por qué tenemos que hacer lo que dicta el reloj. Por qué no hacer lo que tenemos ganas de hacer cuando queremos hacerlo.
Ya sé, vivimos en una sociedad y todos tenemos responsabilidades. Debemos cumplir nuestras responsabilidades para que la sociedad siga siendo civilizada y no caigamos en un caos insoportable. De acuerdo.
Pero por qué hacerlo cuando el reloj nos marca la hora indicada? No es mucho más agradable hacerlo cuando tenemos ganas?
El hombre se ha convertido en un engranaje de una sociedad mecanizada, no cabe dudas. Duerme, come, vive y ama cuando el reloj se lo indica, cuando el reloj se lo manda. Existe algo de infernal en todo esto:
El otro día tuve un sueño. El infierno no era un lugar como lo pintan, sino que se trataba de una empresa privatizada, muy bien organizada, con los pisos encerados, las paredes recién pintadas, los empleados vestidos de traje, afeitados, perfumados. Todos los trabajos se cumplían a tiempo y en forma correcta. Incluso los empleados tenían un trato cordial, entre ellos y hacia los clientes de la empresa. La empresa cumplía con todas sus obligaciones y sus trabajos eran legales. El gerente era un hombre correcto, que cumplía sus horarios y hacía su trabajo diariamente.
El cielo era una oficina pública. Todo estaba muy descuidado. Las oficinas estaban sucias. Los empleados no estaban en su oficina en el horario de trabajo. Era muy difícil conseguir una respuesta a un expediente. Los empleados estaban mal vestidos, sin afeitar, algunos un poco borrachos. El director actuaba como un empleado más, siempre llegaba tarde, y le costaba mucho cumplir con su trabajo.
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